Lenguaje cuerpo emoci n articulo

UN NUEVO MODELO DE COMUNICACIÓN, desde la Ontología del Lenguaje

Por: Renatta Casale, Coach Ontológico y Comunicadora Social Corporativa. 

 

Crecimos con la idea de que el protagonismo de la comunicación humana recae en “El hablar”, suponemos que si alguien “dice” algo debe configurarse un nuevo mundo a partir de su mensaje, de manera directa, secuencial y literal.

En los primeros años de escolaridad se nos expone el “Modelo de la Comunicación”, donde todo parte de un emisor que envía un mensaje a un receptor. Sobre este modelo, además se nos brindan unas “Normas del buen hablante y del buen oyente”, y una vez más, hay alguien que habla y frente a ello otro que debe callar. De esta manera nos vamos configurando en una cultura comunicacional basada en EXPECTATIVAS, perdiendo poder y responsabilidad en el ejercicio del  lenguaje como eje de nuestras relaciones. Este patrón es una fuente inagotable de sufrimiento, de entornos familiares y laborales tensos y poco productivos.

 

La comprensión prevaleciente en nuestros días de la comunicación está basada en la noción heredada de la ingeniería de la comunicación, concebida a principios del siglo pasado. De esta manera, a pesar de la evolución acelerada de la tecnología de la comunicación, la cantidad de medios con los que contamos, el poder de la inmediatez de la información y de la conectividad, continuamos sosteniendo los mismos problemas con las parejas, los hijos, jefes, compañeros de trabajo, etc. Aunque los medios han cambiado, el principio basado en expectativas se mantiene.

 

Un nuevo modelo de comunicación desde la mirada de la ontología del lenguaje, propone hacernos conscientes de nuestro ejercicio comunicacional para rediseñar la manera en que conversamos y generamos mundos con otros. Dejar de considerarnos emisores y receptores en medio de canales y mensajes, para constituirnos en observadores, capaces de responsabilizarnos de nuestro escuchar y del escuchar del otro.

 

El Dr. Fernando Flores asegura que “La esencia del lenguaje es la coordinación de acciones, del escuchar es el ocurrir y del hablar el mostrar”.

 

Habitar el Lenguaje desde una comprensión distinta, nos brinda la posibilidad de interpretarnos a nosotros mismos y a los demás desde una mirada diferente, mucho mas amplia y poderosa. De generar mundos menos independientes y más interdependientes, de crear redes más amplias y hacer de la confianza un valor más prominente en ellas y en todas nuestras relaciones.